jueves, 28 de enero de 2016

Componente paralinguístico

El volumen de la voz: El volumen alto de voz puede indicar seguridad y dominio. Sin embargo, hablar demasiado alto (que sugiere agresividad, ira o tosquedad) puede tener también consecuencias negativas -la gente podría marcharse o evitar futuros encuentros-. Los cambios en el volumen de voz pueden emplearse en una conversación para enfatizar puntos. Una voz que varía poco de volumen no será muy interesante de escuchar.
La entonación: La entonación sirve para comunicar sentimientos y emociones. Unas palabras pueden expresar esperanza, afecto, sarcasmo, ira, excitación o desinterés, dependiendo de la variación de la entonación del que habla. Una escasa entonación, con un volumen bajo, indica aburrimiento o tristeza. Un tono que no varía puede ser aburrido o monótono. 
La fluidez: Las vacilaciones, falsos comienzos y repeticiones son bastante normales en las conversaciones diarias. Sin embargo, las perturbaciones excesivas del habla pueden causar una impresión de inseguridad, incompetencia, poco interés o ansiedad. Demasiados períodos de silencio podrían interpretarse negativamente, especialmente como ansiedad, enfado o incluso, una señal de desprecio. 
La claridad: La claridad a la hora de hablar es importante. Si se habla arrastrando las palabras, con un acento o vocalización excesivos, uno se puede hacer más pesado a los demás.
La velocidad: Hablar lentamente puede hacer que los demás se impacienten o se aburran. Por el contrario, si se hace con demasiada rapidez, uno puede no ser entendido.

El tiempo de habla: El tiempo de conversación de una persona puede ser problemático por ambos extremos, es decir, tanto si apenas habla como si habla demasiado. Lo más adecuado es un intercambio recíproco de información.

Componente verbal

El contenido

El hablar se emplea para una variedad de propósitos como, por ejemplo, comunicar ideas, describir sentimientos, razonar y argumentar. 

Las palabras empleadas dependerán de la situación en que se encuentre una persona, su papel en esa situación y lo que está intentando lograr. 

Algunos elementos verbales que se han encontrado importantes en la conducta socialmente habilidosa han sido, por ejemplo, las expresiones de atención personal, los comentarios positivos, el hacer preguntas, los refuerzos verbales, el empleo del humor, la variedad de los temas, las expresiones en primera persona, etc.


Características de las habilidades sociales


  •  Se han de poner en práctica en un contexto donde prime la sinceridad y autenticidad relacional. Se trata de ser capaces de confrontar nuestro bienestar personal con el bienestar social.
  • Las habilidades requieren tres componentes básicos; un conocimiento social sobre cuál es la conducta más adecuada en cada situación (saber), el dominio de las estrategias para ponerla en práctica (saber hacer) y la motivación necesaria para ponerla en práctica (querer hacer).
  • No sólo se trata de comportamientos verbales sino de componentes no verbales (inflexiones de la voz, gestos, posición del cuerpo...)
  • A parte de los aspectos racionales de la comunicación es importante tener en cuenta los sentimientos y componentes afectivos, así como saberlos expresar de forma correcta y controlada.
  • Las habilidades sociales pueden estar mediatizadas por el contexto relacional y por las características del interlocutor.

¿Qué son las habilidades sociales?


La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas.